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Veerle Dielen · Maestra de Primaria · 28 de octubre de 2026 · 10 min de lectura · Para docentes

Programación matemáticas LOMLOE: los sentidos en Primaria

Los seis sentidos matemáticos de la LOMLOE en seis casillas, con el sentido numérico destacado en verde como el que reúne el cálculo

Con la LOMLOE, el currículo de Matemáticas dejó de organizarse en bloques de contenidos y pasó a organizarse en sentidos: numérico, de la medida, espacial, algebraico, estocástico y socioafectivo. Al programar, la pregunta práctica es dónde ha quedado el cálculo. La respuesta corta: casi todo está en el sentido numérico, pero no todo, y una buena programación lo hace aparecer también en los demás.

De bloques a sentidos: qué cambió

El currículo básico de Primaria está en el Real Decreto 157/2022, que desarrolla la LOMLOE. Para Matemáticas fija ocho competencias específicas, unos criterios de evaluación para cada una y unos saberes básicos. Todo ello organizado por ciclos, no por cursos: primer ciclo (1.º y 2.º), segundo ciclo (3.º y 4.º) y tercer ciclo (5.º y 6.º).

Los saberes básicos se agrupan en torno a la idea de sentido matemático. El decreto lo dice expresamente: el orden en que aparecen los sentidos no implica ninguna prioridad. Esto es importante para programar, porque significa que no hay que dar primero los números y dejar la estadística para junio.

Los seis sentidos en una frase cada uno

Resumidos a partir de la descripción del propio Real Decreto:

  • Sentido numérico. Comprender, representar y usar con flexibilidad números y operaciones. Aquí está el conteo, el cálculo mental, las cuatro operaciones, las fracciones, los decimales y el dinero.
  • Sentido de la medida. Comparar atributos de los objetos, elegir unidades, estimar y medir. Longitud, masa, capacidad, tiempo.
  • Sentido espacial. Figuras, posiciones y movimientos: reconocer formas, describirlas, construirlas y razonar con ellas.
  • Sentido algebraico. Patrones, relaciones, la igualdad como equivalencia y, por razones organizativas, el modelo matemático y el pensamiento computacional.
  • Sentido estocástico. Datos, gráficos y azar: recoger, organizar, interpretar y valorar información.
  • Sentido socioafectivo. Emociones, actitudes y trabajo en equipo ante las matemáticas. Incluye normalizar el error como parte del aprendizaje.

Dónde está el cálculo

Si buscas en los saberes básicos todo lo que tiene que ver con calcular, la mayor parte cae en el sentido numérico, en sus apartados de cantidad, sentido de las operaciones y relaciones. Ahí están las estrategias de cálculo mental, que aparecen en los tres ciclos, la suma y la resta, la multiplicación y la división, las relaciones entre operaciones y, en el tercer ciclo, el razonamiento proporcional.

Pero el cálculo también asoma en otros sentidos, y conviene no perderlo de vista:

  • En el sentido de la medida, al convertir unidades (cuántos centímetros son 2,5 metros) y al evaluar si una medida o un cálculo es posible.
  • En el sentido algebraico, al trabajar la igualdad y hallar un dato desconocido representado por un símbolo: 8 + □ = 15. Es la puerta de entrada a los problemas de balanzas.
  • En el sentido estocástico del tercer ciclo, al calcular e interpretar la media.

La consecuencia para programar: el cálculo no es una unidad didáctica que se da en octubre y se cierra. Es un hilo que atraviesa el curso, también cuando se mide o se hacen gráficos.

Hay otra consecuencia menos evidente. Como el sentido numérico reúne tanto, es fácil que la programación se vuelque en él y los demás sentidos queden para las últimas semanas, cuando ya no da tiempo. El decreto insiste en que el orden no indica prioridad, y añade que las competencias específicas se evalúan poniendo en acción saberes diferentes y conectándolos entre sí. Una forma práctica de evitarlo es revisar el calendario del curso por trimestres y comprobar que en cada uno aparecen los seis, aunque sea con distinto peso.

Programación matemáticas LOMLOE por ciclos: el cálculo

Lo que el Real Decreto pide en el sentido numérico, ciclo a ciclo, centrado en lo que tiene que ver con calcular:

CicloNúmerosOperaciones y cálculo
Primero (1.º y 2.º)Naturales hasta 999, recta numérica, composición y descomposiciónCálculo mental hasta 999, suma y resta con flexibilidad, relación entre suma y resta, monedas de 1 y 2 euros y billetes
Segundo (3.º y 4.º)Naturales hasta 9.999, fracciones propias con denominador hasta 12Construcción de las tablas de multiplicar, las cuatro operaciones, división como reparto y partición, euros y céntimos
Tercero (5.º y 6.º)Decimales hasta las milésimas, fracciones, porcentajesCálculo mental con fracciones y decimales, potencias, múltiplos y divisores, proporcionalidad, cálculo mental, escrito o con calculadora

El decreto no dice en qué curso concreto va cada cosa dentro del ciclo. Las tablas de multiplicar, por ejemplo, figuran en el segundo ciclo, pero muchos colegios empiezan con la del 2, la del 5 y la del 10 en 2.º. Depende del colegio y de la comunidad. Para practicarlas en clase tienes las tablas de multiplicar del 1 al 12 con estrellas por nivel.

Fíjate también en una palabra que se repite en los tres ciclos: flexibilidad. Las operaciones se resuelven «con flexibilidad y sentido». No basta con dominar el algoritmo; se espera que el alumno elija entre calcular de cabeza, por escrito o con calculadora según los números. Herramientas como la recta numérica abierta sirven justo para eso.

Tu comunidad autónoma tiene la última palabra

El Real Decreto fija las enseñanzas mínimas. Cada comunidad aprueba después su propio decreto de currículo, y ese es el que manda en tu programación. Las diferencias pueden ser visibles. En la Comunidad de Madrid, el Decreto 61/2022 organiza los contenidos de Matemáticas en seis bloques con otros nombres: Números y operaciones, Medida, Geometría, Álgebra, Estadística y probabilidad, y Actitudes y aprendizaje. Además amplía las horas: su horario de referencia da 5,25 horas semanales de Matemáticas en 1.º, 2.º y 3.º, y 4,5 en los tres últimos cursos.

Antes de escribir una línea, abre el decreto de tu comunidad y comprueba cómo llama a cada sentido y cómo reparte los contenidos. Una programación copiada de otra comunidad puede usar nombres y repartos que no son los de la tuya.

De los saberes a una programación de aula

Un orden de trabajo que evita las programaciones que nadie usa:

  1. Empieza por los criterios de evaluación, no por los saberes. Son los que dicen qué tiene que saber hacer el alumno, y es lo que tendrás que evaluar.
  2. Agrupa saberes de varios sentidos en cada situación de aprendizaje. Organizar una excursión en 4.º junta el precio del autobús entre 25 alumnos (división), el presupuesto en euros y céntimos, la duración del viaje (medida) y un gráfico con las preferencias de destino (estocástico).
  3. Deja el cálculo mental fuera de las unidades, como rutina diaria de cinco minutos durante todo el curso. Hay formatos en actividades de cálculo mental.
  4. Reparte la resolución de problemas por todo el año, con tipos variados. En el primer ciclo, presta atención a los problemas de cambio con la incógnita al principio, que son los que más cuestan.
  5. Programa la estimación de forma explícita. Las estimaciones razonadas aparecen en los tres ciclos y casi nunca tienen su propia sesión. Ideas en estimación en matemáticas.

Un ejemplo para 2.º: el mercadillo de clase

Para ver cómo se juntan varios sentidos en una sola situación de aprendizaje, un ejemplo de primer ciclo. La clase organiza un mercadillo de libros y juguetes usados para comprar libros nuevos para la biblioteca del aula. Se puede plantear en seis u ocho sesiones.

  • Sentido numérico. Poner precios en euros enteros, sumar el precio de dos o tres artículos de cabeza y dar la vuelta con monedas de 1 y 2 euros y billetes de 5 y 10. Si alguien compra por 7 € y paga con un billete de 10 €, hay que completar hasta 10: le devuelves 3 €. Son los amigos del 10 con dinero de verdad.
  • Sentido de la medida. Organizar el horario: si el mercadillo dura de las 10 a las 12 y cada equipo atiende la caja media hora, ¿cuántos turnos hacen falta? Cuatro.
  • Sentido estocástico. Hacer el recuento de lo vendido por tipo de artículo y representarlo en un pictograma o en una gráfica de barras sencilla.
  • Sentido socioafectivo. Repartir los papeles de cajero, vendedor y contable, y gestionar el momento en que alguien se equivoca al dar la vuelta.

Para evaluar, una lista de control durante los turnos de caja basta: ¿suma de cabeza el precio de dos artículos?, ¿da la vuelta sin contar de uno en uno?, ¿comprueba lo que le dan? Son observaciones que se pueden vincular a los criterios del primer ciclo sobre resolver problemas de la vida cotidiana y trabajar en equipo. Antes y después del mercadillo, las fichas de sumas y restas hasta 100 sirven para practicar las cuentas que luego harán con el dinero en la mano.

El sentido socioafectivo no es relleno

Es el sentido que más se deja en blanco en las programaciones, y tiene criterios de evaluación propios. En el segundo ciclo, por ejemplo, el alumno debe mostrar actitudes positivas ante retos matemáticos, como el esfuerzo y la flexibilidad, valorando el error como una oportunidad de aprendizaje.

En la práctica, se programa con decisiones de aula: corregir un error en la pizarra sin decir de quién es, pedir que expliquen el camino y no solo el resultado, juegos en los que equivocarse no elimina. No hace falta una unidad aparte. Hace falta que se vea en las situaciones de aprendizaje y que se evalúe con observación.

Lo que la ley no dice

El Real Decreto no prescribe ningún método. No obliga a usar ABN ni prohíbe el algoritmo tradicional, ni exige el método Singapur. Si en tu centro se trabaja con el método ABN, encaja con la idea de flexibilidad; si se trabaja con el algoritmo tradicional, también, siempre que el alumno entienda lo que hace y sepa estimar el resultado.

Tampoco fija libros de texto ni secuencias semanales. La programación de aula es tuya. Para la próxima reunión de ciclo, una propuesta concreta: llevad impresa la tabla de saberes de cálculo de vuestro decreto autonómico y marcad en tres colores qué se da en cada curso del ciclo. Lo que quede sin color es lo que nadie está programando.

Preguntas frecuentes

¿Hay que programar por sentidos o se puede seguir el libro de texto?

Se puede seguir un libro de texto, pero la programación tiene que referirse a las competencias específicas, los criterios de evaluación y los saberes básicos del decreto de tu comunidad. Muchas editoriales ya organizan sus unidades así; aun así, conviene comprobar que ningún sentido queda sin trabajar a lo largo del ciclo.

¿Qué peso tiene cada sentido en la nota final?

El Real Decreto no asigna porcentajes a los sentidos. Se evalúa a través de los criterios de evaluación de cada competencia específica, y es el centro o el equipo de ciclo quien decide cómo ponderarlos, dentro de lo que establezca la normativa de su comunidad.

¿Dónde encuentro el currículo de Matemáticas de mi comunidad?

En el boletín oficial de tu comunidad autónoma, buscando el decreto de currículo de Educación Primaria aprobado en 2022 para aplicar la LOMLOE. El portal de la Consejería de Educación suele enlazarlo, y a veces publica además orientaciones o ejemplos de situaciones de aprendizaje.