Método ABN segundo Primaria: hasta el 1000 y primeros productos

En un 2.º tradicional, el gran tema del curso es la llevada: sumas y restas en vertical con «me llevo una», primero con dos cifras y luego con tres. En un 2.º ABN ese tema no existe, y el tiempo que libera se va a dos cosas: los números hasta el 1000 y la multiplicación. Así se organiza el curso y esto es lo que conviene vigilar.
Método ABN segundo Primaria: lo que cambia
Las maestras Sara Herrera y M.ª del Carmen Navarrete, en su taller sobre ABN para el XV Congreso de Enseñanza y Aprendizaje de las Matemáticas, resumen la temporización lógica del primer ciclo así: en 1.º, subir y bajar de dos en dos, de tres en tres y de diez en diez; en 2.º, llegar a las centenas y comenzar la multiplicación básica; en el segundo ciclo, ampliar multiplicación y división.
Comparado con muchos libros de texto tradicionales, el cambio está en lo que no aparece. En 2.º ABN no se enseña la llevada en vertical, porque las sumas y restas se siguen haciendo en rejilla con números completos. Ese tiempo se dedica a la centena y a los primeros productos. Hay que tener en cuenta que el Real Decreto 157/2022 fija para el primer ciclo los números hasta el 999 y la suma y la resta, y deja la construcción de las tablas de multiplicar para el segundo ciclo. Adelantar la multiplicación a 2.º es una decisión de centro, habitual en ABN pero no obligatoria.
Los números hasta el 1000
La centena se introduce igual que la decena en 1.º: diez paquetes de diez palillos se atan en un paquete de cien. Después se trabaja la descomposición con tres órdenes, buscando todas las combinaciones posibles. En una formación ABN publicada por la Junta de Castilla y León el ejemplo es el 382: 3 centenas, 8 decenas y 2 unidades, o 3 centenas, 0 decenas y 82 unidades, y así con el resto de repartos. Un alumno que sabe ver 382 como 300 y 82 tiene media suma hecha.
Con esa base, las sumas y restas de tres cifras no son un tema nuevo sino una rejilla con números más grandes. La síntesis ABN frente a CBC de la Universidad de Cádiz muestra dos operaciones de alumnos de 2.º que en vertical tendrían llevadas en unidades y en decenas: 129 + 274 = 403 y 485 − 198 = 287. En la rejilla, la resta se hace quitando 100, luego 80, luego 8 y al final 10. Para que esos pasos salgan rápido, los amigos del 100 tienen que estar tan firmes como lo estuvieron los del 10.
La regla que más rinde en este bloque es la generalización: lo que el alumno sabe hacer con unidades lo hace con decenas y con centenas. La síntesis de Cádiz lo formula así: si sabe sumar 3 + 4, aprende a hacerlo con 30 + 40 y con 300 + 400. Un buen calentamiento de cinco minutos son series de ese tipo: 6 + 2, 60 + 20, 600 + 200; 9 − 4, 90 − 40, 900 − 400. Cuando el grupo las responde sin pensar, la rejilla con centenas deja de dar miedo.
Los primeros productos: veces y suma repetida
La multiplicación entra como lo que es: sumar varias veces la misma cantidad. Primero con objetos y palillos, después con dibujos y al final con símbolos. Una forma muy natural de escribirla en 2.º es una tabla de acumulado, que además prepara el formato de la multiplicación ABN de cursos posteriores. Para 4 × 6, cuatro bolsas con 6 caramelos:
| Veces | Añado | Llevo |
|---|---|---|
| 1 | 6 | 6 |
| 2 | 6 | 12 |
| 3 | 6 | 18 |
| 4 | 6 | 24 |
Las primeras multiplicaciones que se automatizan son las más fáciles de ver: por 10, por 2 y por 5. Multiplicar por 2 es hacer el doble y multiplicar por 10 es contar decenas, dos cosas que el alumno ABN ya ha hecho con objetos. El plan de implantación ABN del CEIP Don Cristóbal López sitúa multiplicar y dividir por 10, por 2 y por 5 ya en 5 años de Infantil, como juego con material. En 2.º se trata de pasar de esos juegos a la escritura.
La columna «llevo» es la tabla del 6 que se está construyendo. Y el alumno que ve que dos veces 6 son 12 y cuatro veces son el doble, 24, ha descubierto la relación entre la tabla del 2 y la del 4. El orden de las tablas que suele seguirse en ABN, y por qué el 10 y el 11 van primero, lo explicamos en las tablas de multiplicar en ABN.
Fichas de sumas y restas hasta 1000
Amigos del 1000, sumas que pasan la centena y restas con números de tres cifras, para imprimir con hoja de soluciones.
Los problemas de 2.º
La progresión de problemas que recoge la presentación de formación ABN de Castilla y León, atribuida a una ponencia de Jaime Martínez Montero, sitúa en 2.º con ABN muchos problemas que sin ABN se dejan para 3.º o 4.º. Un ejemplo de cambio con la cantidad inicial desconocida: a Ana le ha dado su padre 5 €, ahora tiene 17 €; ¿cuánto tenía antes? (12 €). Otro de agrupar: he pegado 96 cromos, 8 en cada página; ¿cuántas páginas he llenado? (12). En la tabla de esa formación, el primero aparece en 2.º con ABN y en 4.º sin él; el segundo, en 2.º y en 3.º.
Esto no significa que el alumno de 2.º ABN sea más listo. Significa que, sin tener que pelearse con el formato de la cuenta, tiene más atención libre para el enunciado.
El alumno que llega a 2.º desde otro método, y para mañana
Es el caso más delicado del curso, porque el niño ya sabe sumar llevando y se le pide otra cosa. Martínez Montero menciona en El cálculo ABN unos cuadernos de transición pensados para alumnos que se incorporan al método después de haber empezado con el cálculo tradicional. Con o sin ellos, lo sensato es no borrarle lo que sabe: que siga resolviendo como sabe mientras aprende la rejilla con números pequeños, y que vea que su cuenta en vertical y la rejilla dan lo mismo. En método ABN: opiniones hablamos de los cambios de centro con más detalle.
Para mañana: escribe 382 en la pizarra y pide tres descomposiciones distintas por alumno. Quien solo encuentra la de centenas, decenas y unidades necesita más trabajo con paquetes antes de seguir con las sumas de tres cifras.
