Método ABN primero de Primaria: qué se trabaja

Si te toca un 1.º en un colegio que trabaja con ABN, o te estás planteando empezar, la pregunta práctica es qué se hace durante el curso y en qué orden. La respuesta corta: mucha numeración con palillos y decenas, mucha descomposición, y sumas y restas con números completos desde el principio. Lo que no aparece en todo el curso es la cuenta en columna.
Método ABN primero de Primaria: la idea del curso
En 1.º con ABN el objetivo no es que los niños hagan cuentas pronto, sino que entiendan los números lo bastante bien como para operar con ellos enteros. El camino va de la numeración con palillos a la decena, de la decena a la descomposición, y de ahí a sumar y restar en rejilla. Una presentación de formación ABN del portal educativo de Castilla y León, basada en la experiencia del CEIP Miguel Delibes de Aldeamayor, lo dice en dos frases: la base del método es la numeración y sin dominarla no se debe empezar con el cálculo; la abstracción, el papel y el lápiz son el final del proceso.
En el plano curricular no hay conflicto. El Real Decreto 157/2022 pide para el primer ciclo conteo, composición y descomposición de números, estrategias de cálculo mental y suma y resta «resueltas con flexibilidad y sentido», y no nombra ningún método.
Primer bloque: la cadena numérica y la decena
El curso suele empezar con una evaluación de lo que los alumnos traen de Infantil y con trabajo de conteo. Los materiales ABN describen cinco niveles de dominio de la serie numérica: recitarla como una canción, contar siempre desde el uno, poder empezar desde cualquier número, contar un número dado de pasos y pararse, y hacer todo eso hacia arriba y hacia abajo. El cuarto nivel, salir del 52, contar seis pasos y saber que se llega al 58, es el que permite empezar a operar.
La decena se introduce creando la necesidad. Se pide contar muchos objetos, treinta o cuarenta pajitas, y se interrumpe el recuento para que el niño tenga que empezar de nuevo, hasta que siente la necesidad de agrupar de diez en diez. A partir de ahí, palillos atados con una goma: un paquete es una decena y se puede deshacer. La tabla del 100 y la recta numérica, en la pared y en la mesa, completan el material.
La misma presentación propone un horario semanal en el que la numeración aparece todos los días, el cálculo mental tres, los problemas uno, y medida, geometría y estadística se trabajan una vez por semana fuera de la metodología ABN.
Segundo bloque: descomponer de todas las formas
Antes de sumar, el alumno tiene que saber partir un número de muchas maneras. Para eso están las casitas de descomposición, los soles y los repartos con palillos. Y, sobre todo, los amigos del 10, que en ABN se trabajan en tres formatos. Según una formación ABN de Castilla y León, se pregunta por el amigo del 6 (escalera ascendente: el 4), por cuántos dedos hay que guardar para ver el 6 (escalera descendente: 4) y por cuántos quedan si se guardan 4 (detracción: 6). Son las mismas tres ideas de resta que el alumno usará después en rejilla, pero con los dedos.
Sumas y restas hasta 20 para 1.º
Doce niveles, de descomponer hasta 10 a pasar la decena, con estrellas y diplomas. Tus alumnos entran con la contraseña de clase, sin correo.
Tercer bloque: sumar y restar con números completos
La suma se aprende en tres etapas: combinaciones de números hasta el cinco, después un número mayor y otro menor que cinco, y al final dos números mayores que cinco. Así lo describen las maestras Sara Herrera y M.ª del Carmen Navarrete en su taller sobre ABN para el primer ciclo, junto a los dobles, las mitades y los complementarios a 10.
Cuando la descomposición está firme llega la rejilla, primero con palillos encima de la mesa y después sola. El ejemplo de ese taller es 12 + 13: se pasan 2 del 12 al 13 (quedan 10 y 15) y luego la decena (quedan 0 y 25). Con la resta pasa lo mismo, en formato de quitar o de completar, como explicamos en suma ABN paso a paso y en la resta ABN. En el artículo El cálculo ABN (Padres y Maestros, 2018) aparece incluso una ficha de 1.º con sumirrestas, dobles restas y sumas de tres sumandos, operaciones que resuelven en una sola rejilla lo que en el método tradicional serían dos cuentas.
Los problemas: más tipos desde el principio
Es la parte que más sorprende a quien viene del método tradicional. La progresión de problemas que recoge la formación de Castilla y León, atribuida a una ponencia de Jaime Martínez Montero, incluye en 1.º con ABN dieciséis tipos de problema, entre ellos de comparación, igualación y los primeros de multiplicar y repartir. Sin ABN, la misma tabla deja 1.º con tres: añadir, quitar y juntar.
Un ejemplo es el reparto igualatorio: Martina tiene 52 piezas y su hermana Noa 28. ¿Cuántas le tiene que dar Martina para que tengan las mismas? En la rejilla se quita a una y se añade a la otra a la vez hasta igualar: le da 12 y las dos se quedan con 40. La formación de Castilla y León señala que con ABN este problema se resuelve en 1.º en una sola operación, mientras que en el método tradicional pide dos restas y una división, contenido de 3.º.
Lo que no se hace en 1.º, y para mañana
En todo el curso no aparece la suma en columna ni la expresión «me llevo una». No es que se aplace; en ABN no llega nunca, porque la decena se pasa entera dentro de la rejilla. Si en tu centro conviven los dos métodos, compara con las sumas con llevadas en 1.º tal como se enseñan en vertical.
Para mañana: pide a cada alumno que represente la fecha de hoy con palillos, cuántos paquetes de diez y cuántos sueltos, y que después la descomponga en una casita. Es una rutina de cinco minutos que trabaja la decena todos los días del curso. Y para automatizar los amigos del 10 y las sumas hasta 20, tus alumnos pueden practicar en sumas y restas hasta 20.
Preguntas frecuentes
¿No van muy lentos si en enero todavía no hacen cuentas?
Es la duda más repetida. El plan ABN del CEIP Don Cristóbal López la responde así: hay que asentar la numeración y el sentido de las operaciones, porque los pasos previos evitan dificultades posteriores. El objetivo no es que el niño haga cuentas deprisa sino que las comprenda.
¿Qué material necesito para empezar ABN en 1.º?
Palillos y gomitas para cada alumno, una recta numérica y una tabla del 100 en la pared, y versiones pequeñas para la mesa. Las plantillas de rejilla y las pizarritas individuales ayudan, pero son opcionales.
¿Puedo usar ABN en 1.º si el resto del colegio no lo usa?
Se puede trabajar la numeración, la descomposición y el cálculo mental al estilo ABN en cualquier aula. Lo que no conviene es enseñar la rejilla en 1.º y que en 2.º el alumno pase a la cuenta en vertical sin conexión: los centros ABN recomiendan decidirlo en equipo.
