Inicio › Blog › Divisiones
Veerle Dielen · Maestra de Primaria · 28 de octubre de 2026 · 9 min de lectura · Divisiones

Divisiones de una cifra: la rutina de cuatro pasos

La división 935 : 4 = 233 con resto 3 junto a los cuatro pasos de la rutina: bajo, divido, multiplico y resto

Una división de una cifra parece larga, pero dentro solo hay una rutina corta que se repite: bajo, divido, multiplico, resto. Quien la ve así deja de tenerle miedo a 935 : 4. Y cuando la cuenta sale mal, casi siempre es por una de dos cosas: se saltó el paso de bajar o dejó un resto más grande que el divisor.

Qué son las divisiones de una cifra

Se llaman divisiones de una cifra las que tienen un divisor de una sola cifra, del 2 al 9: 87 : 4, 245 : 7, 1.356 : 6. El dividendo puede ser tan largo como quieras; lo que manda es el número de la caja. En 3.º suelen empezar con dividendos de dos cifras y en 4.º pasan a tres o cuatro, aunque el ritmo depende del colegio.

Su gran ventaja es que cada paso se resuelve con las tablas. Cuando el divisor es 4, todas las preguntas del tipo «¿cuántas veces cabe?» son preguntas de la tabla del 4. Un estudio con alumnos de 6.º en Eslovenia (Lipovec, Arcet y Ferme, CEPS Journal) lo resume así: con un divisor de una cifra, cada cociente parcial es una división con resto dentro de la tabla de multiplicar; con dos cifras ya hacen falta pasos de más. Por eso las divisiones de una cifra son el sitio ideal para aprender la rutina: el niño solo tiene que pensar en el orden, no en cálculos difíciles.

Si tu hijo todavía no tiene claro qué significa repartir, empieza antes por cómo enseñar a dividir. La rutina que viene ahora da por hecho que sabe qué es el cociente y qué es el resto.

La rutina: bajo, divido, multiplico, resto

Toda la cuenta es esto repetido tantas veces como cifras haya que bajar:

  1. Bajo. Cojo la siguiente cifra del dividendo y la pongo junto a lo que me sobró antes. La primera vez no hay nada antes: cojo la primera cifra (o las dos primeras, si la primera no llega).
  2. Divido. Me pregunto cuántas veces cabe el divisor en ese número, y escribo la respuesta en el cociente.
  3. Multiplico. Multiplico esa cifra del cociente por el divisor.
  4. Resto. Resto ese producto del número que tenía, y miro que lo que queda sea menor que el divisor.

Y vuelta al paso 1. Cuando ya no quedan cifras que bajar, lo último que ha quedado es el resto de la división. Cuatro verbos, siempre en el mismo orden. Muchos maestros los escriben en una cartulina en la pared, y en casa funciona igual pegarlos en el borde del cuaderno.

Fíjate en que el cuarto paso tiene dos partes: restar y comprobar. Esa comprobación («¿lo que queda es menor que el divisor?») es la que más se olvida, y es la que detecta muchos errores antes de que se propaguen al resto de la cuenta.

¿Por qué funciona? Porque cada vuelta reparte un orden de unidades. En 935 : 4 se reparten primero 9 billetes de 100 € entre 4 personas: dos para cada una y sobra uno. Ese billete sobrante se cambia por diez de 10 €, que se juntan con los 3 que ya había: 13 billetes de 10 €. Eso es exactamente «bajar el 3 junto al 1». Contárselo así una vez, con billetes de juguete si hace falta, explica de dónde sale el paso de bajar mejor que cualquier regla.

Divisiones de una cifra paso a paso: 87 : 4

Empezamos con un dividendo de dos cifras.

VueltaBajoDividoMultiplicoResto
1.ª88 : 4 = 22 × 4 = 88 − 8 = 0 (menor que 4)
2.ª07, es decir, 77 : 4 = 11 × 4 = 47 − 4 = 3 (menor que 4)

Ya no quedan cifras. Cociente 21, resto 3. La prueba: 4 × 21 + 3 = 84 + 3 = 87. Cuadra, y el resto, 3, es menor que 4.

En la primera vuelta el resto es 0, y aun así se baja el 7 junto a ese 0. Muchos niños se preguntan qué hacer con el 0; la respuesta es que no estorba: 07 es 7. Lo importante es que el 7 se baja de todos modos.

Con tres cifras: 935 : 4

Con un dividendo más largo la rutina no cambia, solo da una vuelta más. Escríbela en voz alta con tu hijo la primera vez:

  • Primera vuelta. Bajo el 9. 9 : 4 = 2. 2 × 4 = 8. 9 − 8 = 1. El 1 es menor que 4.
  • Segunda vuelta. Bajo el 3 y lo pongo junto al 1: 13. 13 : 4 = 3. 3 × 4 = 12. 13 − 12 = 1. Menor que 4.
  • Tercera vuelta. Bajo el 5 junto al 1: 15. 15 : 4 = 3. 3 × 4 = 12. 15 − 12 = 3. Menor que 4.

Cociente 233, resto 3. Prueba: 4 × 233 = 932, y 932 + 3 = 935.

Cuando la primera cifra no llega. En 245 : 7, el 2 es menor que 7, así que en la primera vuelta se cogen dos cifras: 24. 24 : 7 = 3. 3 × 7 = 21. 24 − 21 = 3. Segunda vuelta: bajo el 5, sale 35. 35 : 7 = 5. 5 × 7 = 35. 35 − 35 = 0. Cociente 35, resto 0. El cociente tiene dos cifras, no tres, porque la primera vuelta se comió dos cifras del dividendo.

Antes de empezar, un truco que evita sustos: calcula cuántas cifras va a tener el cociente. En 935 : 4 el 9 ya llega, así que el cociente empieza en las centenas y tendrá tres cifras. En 245 : 7 el 2 no llega, así que empieza en las decenas y tendrá dos. Si al terminar no salen esas cifras, algo ha fallado. Esto es especialmente útil en las divisiones con cero al cociente, donde una cifra se pierde con facilidad.

Fichas de divisiones de una cifra

Divisiones de dos cifras entre una con resto, listas para imprimir con su hoja de soluciones. Ideales para practicar la rutina de cuatro pasos.

Ir a las fichas

El fallo número uno: saltarse el bajo

Imagina que tu hijo hace 935 : 4 y escribe 9 : 4 = 2, resto 1. Hasta ahí, perfecto. Pero en la segunda vuelta mira el 3 solo, sin juntarlo con el 1 que le sobró. Como 3 no llega a 4, escribe un 0 en el cociente. Luego coge el 5: 5 : 4 = 1, resto 1. Resultado: 201, resto 1.

Ha hecho todas las divisiones bien. Lo que ha fallado es el primer verbo: no ha «bajado» el 3 junto al resto, sino que lo ha tratado como un número suelto. La prueba lo delata al momento: 4 × 201 + 1 = 805, y el dividendo era 935.

Para corregirlo no hace falta otra explicación de la cuenta entera. Basta con que en cada vuelta diga en voz alta qué número tiene delante después de bajar: «me sobró 1, bajo el 3, tengo 13». Si en el cuaderno se dibuja una flechita desde la cifra del dividendo hasta su sitio, el paso se vuelve visible. Muchos niños dejan de necesitar la flecha en dos o tres semanas.

El fallo número dos: un resto que no cabe

El otro gran error es quedarse corto en el paso de dividir. En 87 : 4, el niño dice «8 : 4 = 1», multiplica 1 × 4 = 4, resta 8 − 4 = 4, y sigue. Al final sale una cuenta con una cifra mal y un resto raro.

Aquí es donde salva la segunda mitad del paso 4. Si después de restar queda 4, y el divisor es 4, el resto no es menor que el divisor. Eso significa que el 4 cabía una vez más, y que en el cociente había que poner 2 y no 1. La regla, dicha para un niño: si lo que te sobra es igual o más grande que el número de la caja, has repartido de menos. Le dedicamos un artículo entero, qué es una división con resto.

El error contrario, pasarse, también existe: en 13 : 4 decir 4, multiplicar 4 × 4 = 16 y no poder restar 13 − 16. Ese se detecta solo, porque la resta no sale. El de quedarse corto es más traicionero porque la resta sí sale, y por eso hay que comprobar el resto en cada vuelta, no solo al final.

Cómo practicarlas en casa sin pelearse

Lo primero es que las tablas estén frescas. Si cada «¿cuántas veces cabe el 7 en el 45?» le cuesta medio minuto, la rutina se pierde por el camino y el niño se olvida de en qué vuelta estaba. Unos minutos al día con las tablas de dividir hacen más por las divisiones que una ficha entera de cuentas.

Lo segundo, pocas cuentas y bien hechas. Tres divisiones con su prueba enseñan más que quince deprisa. Un orden que funciona:

  • Dos cifras entre una, sin resto en el medio: 84 : 4, 69 : 3.
  • Dos cifras entre una, con resto en el medio: 87 : 4, 75 : 6.
  • Tres cifras en las que la primera llega: 935 : 4, 768 : 3.
  • Tres cifras en las que la primera no llega: 245 : 7, 312 : 8.

En las fichas de divisiones tienes estos tipos separados y con hoja de soluciones, de modo que puedes darle solo el nivel que está trabajando en clase. Y si en su cole escriben las restas debajo o las hacen de cabeza, respeta lo que hacen allí; en dividir sin restar o con las restas escritas explicamos las dos formas.

Para mañana: una sola división de tres cifras, 768 : 3, y que tu hijo diga los cuatro verbos en voz alta en cada vuelta. Si llega a 256 sin ayuda y hace la prueba, ya domina la rutina.

Preguntas frecuentes

¿En qué curso se aprenden las divisiones de una cifra?

Depende del colegio y de la editorial. El Real Decreto 157/2022 sitúa la división de números naturales en el segundo ciclo de Primaria, es decir, en 3.º y 4.º. Lo habitual es empezar en 3.º con dividendos de dos cifras y terminar 4.º con dividendos de tres o cuatro.

¿Qué tablas tiene que saber mi hijo antes de empezar?

Las del divisor que vaya a usar. Para 87 : 4 basta con la tabla del 4 hasta 4 × 9. Por eso muchos colegios empiezan con divisores 2, 3, 4 y 5, y dejan el 7, el 8 y el 9 para cuando esas tablas están más seguras.

¿Qué hago si el resto de una vuelta me sale igual al divisor?

Significa que en el cociente había que poner una unidad más. Borra la cifra del cociente, súmale 1, vuelve a multiplicar y a restar. Con un divisor de una cifra solo hay que retroceder una cifra, nunca toda la cuenta.

¿Cuántas divisiones al día son razonables?

Para un niño de 3.º, entre tres y cinco con su prueba es suficiente. Más allá de eso el cansancio produce errores de atención que no tienen nada que ver con entender la división, y el niño se queda con la sensación de que dividir es pesado.