Inicio › Blog › Por curso
Veerle Dielen · Maestra de Primaria · 28 de octubre de 2026 · 10 min de lectura · Por curso

Matemáticas 1 primaria: qué se aprende en 1.º y cómo ayudar

La suma 8 + 5 = 13 resuelta sin dedos: el 5 se parte en 2 y 3 para completar primero la decena, 8 + 2 = 10 y 10 + 3 = 13

En 1.º de Primaria pasan muchas cosas a la vez: los números hasta el 99, las primeras sumas y restas escritas, las monedas, el reloj, las formas. Pero hay una sola meta que lo ordena todo. Al acabar el curso tu hijo debería poder resolver 8 + 5 sin contar con los dedos. Todo lo que viene en 2.º se apoya en eso.

Qué se aprende en matemáticas 1 primaria

El currículo estatal, el Real Decreto 157/2022, no reparte los contenidos curso a curso sino por ciclos de dos años. El primer ciclo es 1.º y 2.º, y para esos dos años habla de contar y operar con números hasta el 999, de estrategias de cálculo mental, de la suma y la resta, de las monedas y billetes de euro, de medir con metro, kilo y litro, de las horas y los días de la semana, de figuras sencillas y de gráficos de barras y pictogramas.

Cada comunidad y cada colegio deciden qué cabe en cada curso. Como referencia útil, la guía de contenidos básicos del Plan de Rescate de las Matemáticas de la Comunidad de Madrid sí lo baja a 1.º. Su lista es corta y concreta:

  • Contar hasta el 99, hacia delante y hacia atrás.
  • Leer, escribir y descomponer números de dos cifras en decenas y unidades.
  • Comparar y ordenar números, pares e impares, el anterior y el posterior.
  • Sumar y restar, también de cabeza, con números hasta el 99.
  • Metro y kilo, y medidas con palmos, pasos o lápices.
  • Año, mes, semana, día y hora.
  • Figuras planas sencillas y gráficos fáciles de leer.

Es una lista que cualquier libro de 1.º cubre. Lo que la lista no dice es qué parte pesa más. Y eso sí conviene saberlo en casa.

La meta del curso: de contar a calcular

Un niño de seis años que suma 8 + 5 suele pasar por tres fases, y verlas te ayuda a saber dónde está el tuyo.

  1. Lo cuenta todo. Saca ocho dedos, luego cinco, y cuenta desde uno hasta trece. Funciona, pero es lento y se pierde con facilidad.
  2. Cuenta desde el mayor. Dice «ocho» y sigue: nueve, diez, once, doce, trece. Ya es un gran avance, porque ha entendido que no hace falta empezar de cero.
  3. Lo calcula. Sabe que 8 + 2 = 10 y que le quedan 3: trece. O se acuerda directamente. Ni dedos ni recuento.

Casi todos los niños empiezan 1.º en la primera o la segunda fase, y eso es normal. El objetivo del curso es llegar a la tercera con todas las sumas y restas hasta 20. ¿Por qué tanta insistencia en algo tan pequeño? Porque en 2.º llegan las sumas con llevadas, y en 47 + 38 el niño tiene que resolver 7 + 8 por el camino. Si para eso necesita los dedos, pierde el hilo de la cuenta grande. Ese 8 + 5 de 1.º es la pieza que sostiene todo lo de después.

Primer trimestre: los números hasta 10 por dentro

Antes de sumar rápido hay que conocer bien los números pequeños. Un niño que sabe que el 7 es 5 y 2, o 4 y 3, o 6 y 1, ya tiene media suma hecha cuando le preguntan 7 + 3. Por eso el inicio de 1.º se dedica a descomponer: de cuántas maneras se puede partir el 6, el 8, el 10.

De todas esas descomposiciones, hay unas que valen oro: las parejas que suman 10. Son solo seis (1 y 9, 2 y 8, 3 y 7, 4 y 6, 5 y 5, más el 0 y el 10), y si salen sin pensar, pasar la decena se vuelve fácil. Lo contamos con calma en qué son los amigos del 10. Los dobles (3 + 3, 4 + 4, 6 + 6) son la otra muleta buena: 6 + 7 es el doble de 6 más uno.

Segundo trimestre: 8 + 5 sin dedos

Aquí está el salto. Las sumas que «pasan la decena», como 8 + 5, 9 + 6 o 7 + 6, son las que separan al niño que cuenta del que calcula. La estrategia más útil es completar el 10:

SumaCompleto el 10Me quedaResultado
8 + 58 + 2 = 10313
9 + 69 + 1 = 10515
7 + 67 + 3 = 10313
6 + 88 + 2 = 10414

Fíjate en la última fila: con 6 + 8 conviene completar desde el 8, que está más cerca del 10. Que tu hijo descubra que puede empezar por el número que prefiera es una pequeña victoria. Las restas siguen el mismo camino al revés: 13 − 5 es bajar 3 hasta el 10 y luego 2 más, 8.

Durante semanas convivirán las dos formas, la de contar y la de calcular. No le prohíbas los dedos: quítale la necesidad. Cada vez que una suma sale de memoria, deja de hacerle falta contar esa.

Tercer trimestre: decenas y unidades hasta el 99

Con los números hasta 99 aparece la idea más importante de todo el sistema de numeración: un 4 no vale lo mismo en 47 que en 74. En 47 son cuatro decenas, cuarenta unidades. Es lo que se llama valor posicional, y es lo que hará posibles las llevadas del curso que viene.

Los ejercicios típicos son sumar decenas exactas (30 + 40), sumar unidades a un número de dos cifras (43 + 5) y descomponer (56 son 5 decenas y 6 unidades). Muchos colegios introducen ya en 1.º la suma en vertical sin llevadas, y algunos llegan a las primeras con llevada a final de curso. Depende mucho del libro. Si quieres saber qué esperar en ese punto concreto, lo explicamos en sumas con llevadas en 1.º de Primaria.

Sumas y restas hasta 20, nivel a nivel

Doce niveles que van de descomponer hasta 10 a sumar y restar pasando la decena. Con estrellas y diploma, gratis.

Practicar ahora

Lo demás del curso: monedas, reloj, medidas y formas

El resto del temario suele dar menos guerra porque se apoya en la vida diaria. Las monedas de 1 y 2 euros y los billetes pequeños se aprenden mejor pagando de verdad en la panadería que en una ficha. La hora en punto y la media hora, con el reloj de la cocina. Medir la mesa en palmos y luego con la cinta métrica enseña por qué hace falta una unidad que sea igual para todos.

Hay una cosa que sí merece atención: los problemas. En 1.º son cortos y casi siempre de juntar, quitar o comparar, pero muchos niños ya empiezan a buscar una palabra que les diga qué hacer («más» es sumar) en vez de imaginar lo que pasa. Pídele que te cuente el problema con sus palabras antes de hacer la cuenta. Es un hábito que se agradece durante toda la Primaria.

Cómo ayudar en casa con matemáticas de 1.º

No hace falta un cuaderno extra. Hace falta poco tiempo y que sea a menudo. La propia guía madrileña pide a los colegios entre cinco y diez minutos diarios de cálculo mental, y en casa la medida es parecida.

  • Dos dados. Se tiran, se suman en voz alta y quien diga antes el resultado avanza en un juego de la oca. Con dos dados salen sumas hasta 12, justo las que más cuestan.
  • ¿Cuánto falta para 10? Dices un número del 1 al 9 y tu hijo contesta lo que falta. En el coche, en la cola del súper, donde sea.
  • Cartas de la baraja. Se levantan dos y se suman. Si dan más de 10, vale doble.
  • La vuelta del pan. Si la barra cuesta 1 euro y pagáis con 2, ¿cuánto os devuelven? Pequeño, pero con dinero real.

Diez minutos de esto rinden más que media hora de fichas los domingos. Y si en algún momento quieres que practique solo, en sumas y restas hasta 20 los niveles van del descomponer hasta 10 a pasar la decena, en el mismo orden que hemos contado aquí.

Lo que la maestra de 2.º dará por sabido

Si tuvieras que quedarte con una lista corta para el último mes de 1.º, sería esta. No es oficial: es lo que, en la práctica, hace que el arranque de 2.º sea tranquilo o cuesta arriba.

  • Las parejas del 10 salen de memoria, sin contar.
  • Las sumas hasta 20 que pasan la decena, como 9 + 4 o 7 + 8, se resuelven en pocos segundos con alguna estrategia, aunque no todas estén memorizadas.
  • Las restas hasta 20 se ven como lo contrario de una suma: si 8 + 5 = 13, entonces 13 − 5 = 8.
  • Un número de dos cifras se lee como decenas y unidades: 64 son 6 decenas y 4 unidades, y 64 + 10 es 74 sin contar de uno en uno.

Fíjate en que no aparece ni una sola cuenta larga. En 2.º las llevadas se aprenden rápido cuando estas cuatro cosas están; sin ellas, cada suma en vertical se convierte en una montaña. Lo seguimos en matemáticas de 2.º de Primaria.

Señales de que algo se está quedando atrás

Hay niños que tardan más, y no pasa nada si el ritmo es más lento. Lo que conviene vigilar es otra cosa: que al llegar la primavera tu hijo todavía cuente desde uno para sumar 5 + 3, que no sepa cuál es mayor entre 38 y 83, o que confunda sistemáticamente 26 con 62. Son pistas de que la base de los números aún no está asentada.

Si lo ves, habla con su maestra antes de que acabe el curso. Ella sabe en qué punto está la clase y puede decirte si es cuestión de tiempo o si merece un refuerzo. Y empieza mañana por lo más pequeño: una pareja del 10 a la hora del desayuno, cada día, hasta que salgan las seis sin pensar.

Preguntas frecuentes

¿Es malo que mi hijo cuente con los dedos en 1.º?

No. Contar con los dedos es un paso normal al principio del curso. Lo que interesa es que, poco a poco, deje de necesitarlos para las sumas hasta 20. Eso se consigue practicando las parejas del 10 y los dobles, no prohibiendo los dedos.

¿Se aprenden las tablas de multiplicar en 1.º de Primaria?

Por lo general, no. El Real Decreto 157/2022 sitúa la construcción de las tablas en el segundo ciclo, es decir, en 3.º y 4.º, aunque muchos colegios empiezan en 2.º con la del 2, la del 5 y la del 10. En 1.º lo que toca es contar de 2 en 2, de 5 en 5 y de 10 en 10.

¿Qué hago si en casa lo sabe y en el colegio falla?

Es más habitual de lo que parece. En casa suele tener tiempo y a un adulto al lado; en clase hay ruido, prisa y una ficha llena. Prueba a practicar a veces con un pequeño límite de tiempo y en silencio, y comenta con su maestra en qué tipo de ejercicio se atasca.

¿Cuánto tiempo al día hay que dedicar a las matemáticas en casa en 1.º?

Con diez minutos casi todos los días es suficiente para un niño de seis años. Mejor un rato corto y con juego que una sesión larga el fin de semana. Si los deberes del colegio ya cubren ese rato, no hace falta añadir más.