Unidades de medida de masa: kilos y gramos con objetos de casa

Un metro se puede ver. Un kilo no: hay que cogerlo con la mano. Por eso los kilos y los gramos cuestan más que las medidas de longitud, y por eso los niños de 3.º escriben sin pestañear que una manzana pesa 2 kilos. La solución está en la despensa: unos cuantos objetos de peso conocido que tu hijo pueda sopesar hasta que se le queden en la mano.
Por qué el kilo cuesta más que el metro
Con la longitud basta con mirar. Una mesa es más larga que un lápiz y no hay discusión. Con la masa, la vista engaña: una caja grande de cereales pesa menos que una lata pequeña de tomate, y un globo pesa menos que una canica. El niño tiene que aprender a fiarse de la mano y no del tamaño.
El currículo lo tiene en cuenta. El Real Decreto 157/2022 empieza en el primer ciclo con el kilo y con unidades no convencionales, y en el segundo ciclo (3.º y 4.º) pide el kilo y el gramo, el uso de la balanza y la estimación de masas por comparación. Estimar, otra vez. Antes de saber que 1 kg = 1.000 g, tu hijo tiene que saber cómo se siente un kilo en la mano.
Una aclaración que quizá oigas en clase: en el lenguaje de todos los días decimos «peso», pero lo que se mide en kilos y gramos es la masa. En Primaria se usan casi como sinónimos y no merece la pena complicarlo más.
Unidades de medida de masa: la tabla de la despensa
Estas son referencias que hay en casi cualquier cocina española. Las cifras de los paquetes son las que pone la etiqueta; míralas en los tuyos, porque algunas marcas usan otros tamaños.
| Masa | Objeto de casa |
|---|---|
| alrededor de 1 g | un clip normal |
| 2,30 g | una moneda de 1 céntimo |
| 7,50 g | una moneda de 1 euro |
| 8,50 g | una moneda de 2 euros |
| 100 g | muchas tabletas de chocolate |
| 250 g | un paquete de café molido o de mantequilla |
| 500 g | un paquete de macarrones o de espaguetis |
| 1 kg | un paquete de azúcar, de arroz o de harina |
| algo más de 1,5 kg | una botella llena de agua de litro y medio |
Las monedas son una referencia muy fiable porque su masa está fijada: los valores de la tabla son los del Banco Central Europeo. Para un niño de 3.º, la idea útil es esta: un gramo es casi nada. Siete monedas de un euro juntas pesan 52,50 g, y aun así apenas se notan en la mano.
Las dos referencias que más se usan son las de los extremos. El paquete de azúcar para el kilo y el clip para el gramo. Entre las dos caben mil clips, y esa imagen, mil clips en un paquete de azúcar, ayuda a recordar que 1 kg = 1.000 g.
Sopesar: el juego de las dos manos
Pon un objeto en cada mano de tu hijo y pregúntale cuál pesa más. Después, que lo compruebe con la báscula de la cocina. Si tenéis una balanza de dos platos, mejor: funciona igual que las manos, el plato que baja es el del objeto más pesado.
Cuando ya acierta comparando, sube un nivel: dale el paquete de azúcar en una mano y otro objeto en la otra, y pregunta si pesa más o menos que un kilo. Una lata de legumbres, un libro, el estuche lleno, sus zapatillas. Al final, que estime cuántos gramos tiene algo y lo compruebe en la báscula.
Los profesores David Barba y Cecilia Calvo, en un artículo sobre la medida en la revista Suma, insisten en esta idea: que cada alumno tenga referencias personales de las unidades, como un paquete de arroz para el kilo, porque son las que le permiten estimar bien después.
Medio kilo y cuarto de kilo
En la frutería nadie pide 250 gramos de cerezas; pide un cuarto. Merece la pena que tu hijo conozca las tres medidas que se oyen en la tienda:
- un kilo, 1.000 g;
- medio kilo, 500 g;
- un cuarto de kilo, 250 g.
Es una buena ocasión para unir medidas y fracciones. Si medio kilo son 500 g, tres cuartos de kilo son 750 g. Si quieres más situaciones así, en fracciones en la vida cotidiana hay varias de la cocina y de la compra.
Fichas para multiplicar por 10, 100 y 1000
Pasar de kilos a gramos es multiplicar por 1.000. Practica esa cuenta con fichas para imprimir y su hoja de soluciones.
Tres errores que delatan que falta una referencia
- La manzana de 2 kilos. Una manzana mediana anda por los 150 o 200 gramos; dos kilos son dos paquetes de azúcar. Si tu hijo escribe kilos donde van gramos, no le corrijas la cuenta: dale la manzana y el paquete, uno en cada mano.
- Lo grande pesa más. Elige sin dudar la caja de cereales como lo más pesado de la mesa. Es el error de fiarse de la vista, y solo se arregla sopesando.
- La báscula digital. Ve 0,250 kg en la pantalla y lee «doscientos cincuenta kilos». Es buen momento para mirar juntos qué significa la coma: cero kilos y 250 gramos, un cuarto de kilo.
Y después, las conversiones
Con las referencias asentadas, pasar de kilos a gramos es multiplicar por 1.000, y de gramos a kilos, dividir entre 1.000. 3 kg son 3.000 g; 1,5 kg son 1.500 g; 750 g son 0,75 kg. En 5.º y 6.º aparecen el hectogramo, el decagramo y el resto de la familia, con la misma escalera que la longitud. Lo explicamos en la escalera de las medidas.
Y en los problemas, el error más común no es de cálculo sino de unidades mezcladas: sumar 1 kg y 250 g y que salga 251. Le dedicamos un artículo entero, problemas de kilos y gramos.
Para empezar esta tarde
Saca de la despensa un paquete de azúcar, uno de macarrones y una moneda de un euro. Que tu hijo los sopese, los ordene de más ligero a más pesado y lea la etiqueta de cada uno. Después, que busque por la casa algo que crea que pesa un kilo y lo compruebe en la báscula. Si se acerca, ya tiene su primera referencia. Si no, mañana lo intenta con otra cosa.
