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Veerle Dielen · Maestra de Primaria · 28 de octubre de 2026 · 5 min de lectura · Sumas y restas

Mayor que menor que: el cocodrilo y algo más

Los signos 7 > 4 y 4 < 7 con la frase que se lee debajo de cada uno: 7 es mayor que 4 y 4 es menor que 7

Casi todos los niños aprenden los signos de mayor que y menor que con un cocodrilo que abre la boca hacia el número más grande. Funciona, y tiene gracia. Pero muchos niños que se saben el cocodrilo siguen escribiendo los signos al revés, porque saben qué hace la boca y no qué dice la frase. Te contamos dónde está el problema y cómo se arregla.

Mayor que menor que: qué dicen los signos

Hay dos signos y se leen siempre de izquierda a derecha, como una frase:

  • 7 > 4 se lee «siete es mayor que cuatro».
  • 4 < 7 se lee «cuatro es menor que siete».

Las dos dicen lo mismo con palabras distintas. El lado abierto del signo mira siempre al número mayor y la punta al menor. Y si los dos números son iguales, no se usa ninguno de los dos: se escribe 5 = 5.

Sobre cuándo se aprende, depende del colegio. El Real Decreto 157/2022 pide en el primer ciclo (1.º y 2.º) comparar y ordenar números y usar los signos = y ≠, y deja la representación de «mayor que» y «menor que» con los signos < y > para el segundo ciclo. En la práctica, muchos libros los presentan ya en 1.º o 2.º, así que es normal que tu hijo los traiga a casa antes.

El cocodrilo: para qué sirve

El cocodrilo tiene hambre y siempre quiere comerse el montón más grande, así que abre la boca hacia él. Entre 7 y 4, la boca mira al 7: 7 > 4. Es una imagen fácil, se dibuja en un segundo y a los niños de seis años les hace gracia, que no es poco.

Sirve para lo que sirve: recordar hacia dónde se abre el signo. El problema es que responde a una sola pregunta (¿hacia dónde abro la boca?) y deja sin contestar la que importa (¿qué estoy diciendo?). Un niño puede colocar bien la boca y no saber leer lo que ha escrito. Esos son los niños que, dos semanas después, sin dibujo delante, lo escriben al revés.

Error 1: invertir el signo al escribir

Le pides «escribe que 3 es menor que 8» y escribe 3 > 8. Ha pensado «el cocodrilo se come al 8» y luego ha dibujado la boca mirando al primero que ha escrito. Pasa mucho cuando el niño va escribiendo de izquierda a derecha y decide el signo cuando ya tiene el primer número en el papel.

La solución es la lectura. Cuando termine, que lea la frase entera en voz alta: «tres es mayor que ocho». Al oírla, casi todos se ríen y la corrigen solos. Es la costumbre que más errores ahorra: escribir y leer, siempre las dos cosas.

Error 2: comparar mirando solo una cifra

Con números de dos cifras aparece otro error. Entre 19 y 21, hay niños que dicen que 19 es mayor, porque el 9 es más grande que el 1. Comparan las unidades en lugar de las decenas. Lo mismo entre 9 y 12: ven un 9 contra un 1 y un 2.

Aquí el cocodrilo no ayuda nada, porque el problema no es el signo, es saber qué número es mayor. La regla es empezar por la izquierda: primero las decenas. 19 tiene 1 decena, 21 tiene 2, así que 21 es mayor sin mirar más. Con monedas se ve enseguida: ¿qué prefieres, una moneda de 10 céntimos y nueve de 1, o dos de 10 y una de 1? Si sigue costando, la recta numérica resuelve la duda: el número que queda más a la derecha es el mayor.

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Error 3: comparar sin calcular

En 1.º y 2.º aparecen fichas como esta: 8 + 5 __ 12. Hay que decidir si va >, < o =. Muchos niños comparan el primer número que ven, el 8, con el 12, y ponen <. No han hecho la suma.

Es un error de lectura más que de cálculo: el niño no ha entendido que a la izquierda del signo hay una cantidad entera, la que da 8 + 5. Ayuda mucho rodear la suma con un círculo antes de empezar y escribir el resultado encima, pequeño: 13. Ahora sí, 13 > 12. Con la práctica, el círculo desaparece, pero la idea se queda: cada lado del signo es un número, aunque esté escrito como una operación.

Error 4: un cocodrilo donde no hace falta

Ante 6 __ 6, algunos niños dudan y acaban poniendo un signo cualquiera, porque en su cabeza el cocodrilo siempre tiene que comer algo. Y lo mismo ante 4 + 3 __ 7.

Merece la pena dedicar un rato a los casos de igualdad, mezclados con los otros. Que vea que hay tres respuestas posibles, no dos, y que el signo = también compara: dice que los dos lados valen lo mismo. Es justo lo que el decreto pide trabajar en el primer ciclo, la igualdad como una relación entre dos lados y no como un «da como resultado».

Cómo explicar mayor que y menor que en casa

  1. Primero, sin signos. Dos montones de pinzas o de galletas. ¿Dónde hay más? Que lo diga con la frase entera: «aquí hay más que aquí».
  2. Después, las palabras con números. «Siete es mayor que cuatro», «cuatro es menor que siete». Las dos frases, siempre.
  3. Ahora sí, el signo. Con el cocodrilo si le gusta, pero leyendo en voz alta cada vez que lo escribe.
  4. Mezclar con igualdades y con sumas. 9 __ 9, 5 + 4 __ 8. Así aprende que hay tres respuestas y que a veces hay que calcular primero.

Para el último paso, las sumas tienen que salir con soltura, porque si cada suma le cuesta un minuto, la comparación pasa a segundo plano. Un buen complemento son los amigos del 10 y las tablas de sumar. Mañana puedes empezar con un juego de dos minutos: escribe dos números en un papel y deja que tu hijo ponga el signo y lea la frase. Si la frase suena rara, ya sabe que tiene que darle la vuelta.