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Veerle Dielen · Maestra de Primaria · 28 de octubre de 2026 · 4 min de lectura · La hora

Reloj para niños hecho en casa: cartón, encuadernador y minutos

Un reloj de cartón hecho en casa con las horas en azul por dentro, los minutos de 5 en 5 en verde por fuera y un encuadernador en el centro

Un reloj de cartón se hace en media hora con lo que hay en cualquier casa. Pero merece la pena hacerlo bien, porque puede enseñar algo que casi ningún reloj de juguete enseña: que cada número tiene dos lecturas. Basta con escribir los minutos por fuera, en otro color, y pintar cada aguja del color de los números que lee.

Qué necesitas

  • Un plato de cartón grande o un círculo de cartulina gruesa de unos 25 cm.
  • Un trozo de cartulina de otro color para las agujas.
  • Un encuadernador (el clip de patas que se abre por detrás).
  • Rotuladores de dos colores bien distintos, por ejemplo azul y verde.
  • Tijeras, un lápiz y una regla.

El encuadernador es la pieza importante: deja que las agujas giren por separado y se queden donde las pones. Con una chincheta o pegamento no funciona.

Paso 1: los cuatro números de referencia

Dobla el plato por la mitad y luego otra vez por la mitad. Al abrirlo verás dos pliegues que se cruzan en el centro. Donde los pliegues tocan el borde van el 12 (arriba), el 3 (derecha), el 6 (abajo) y el 9 (izquierda). Que los escriba tu hijo, en azul y grandes.

Empezar por estos cuatro no es casualidad: son los de en punto, y cuarto, y media y menos cuarto, los primeros anclajes del reloj. Después, entre cada dos de ellos, se reparten otros dos números a la misma distancia: el 1 y el 2 entre el 12 y el 3, y así en cada cuarto. Si quedan torcidos, no pasa nada; lo que importa es que haya exactamente dos entre cada par.

Paso 2: los minutos por fuera, en otro color

Este es el paso que convierte un reloj para niños hecho en casa en algo mejor que uno comprado. Por fuera de cada número, en el borde y en verde, escribe los minutos que vale para la aguja larga: 5 junto al 1, 10 junto al 2, 15 junto al 3, y así hasta 55 junto al 11. Junto al 12, un 0 o un 60.

Hazlo contando en voz alta de 5 en 5 mientras escribís. Es la tabla del 5 dando la vuelta al reloj, y es justo la traducción que el niño tiene que hacer de cabeza cada vez que mira un reloj de verdad. Con la corona verde delante, la ve. Por qué esa doble lectura confunde tanto lo explicamos en el reloj y sus partes.

Paso 3: dos agujas, dos colores

Recorta dos tiras con punta de flecha. La aguja de las horas, corta y ancha: que llegue más o menos hasta los números azules. La de los minutos, larga y fina: que llegue hasta los números verdes. Pinta la corta de azul y la larga de verde.

Ya está la regla del reloj dicha sin palabras: la aguja azul lee los números azules y la aguja verde lee los números verdes. Cuando tu hijo dude, solo tienes que preguntarle de qué color es la aguja.

Haz un agujero pequeño en el centro del plato y en la base de cada aguja, pon primero la larga y encima la corta, pasa el encuadernador y abre las patas por detrás. Que no quede muy apretado, para que giren con un dedo.

Paso 4: la regla que el reloj de cartón no hace solo

Un reloj de verdad tiene engranajes: cuando la aguja larga da una vuelta entera, la corta avanza un número sin que nadie la toque. En el de cartón, cada aguja va por libre. Eso tiene un peligro y una ventaja.

El peligro es que el niño ponga las 3 y media con la corta encima del 3, cosa que un reloj real nunca haría. La ventaja es que puede descubrir él mismo cómo se mueven. Haz este ejercicio: empezad en las 3 en punto y avanzad la aguja larga de 5 en 5. Cuando llegue al 6, tu hijo tiene que mover la corta hasta la mitad entre el 3 y el 4. Cuando vuelva al 12, la corta tiene que estar en el 4.

Entender cómo funciona el aparato no es un adorno. En un estudio publicado en Educación XX1 sobre cómo se enseña la lectura del reloj analógico, Pizarro, Belmonte y Arteaga-Martínez concluyen que, además de las unidades de tiempo, el alumnado necesita comprender el funcionamiento del instrumento. Un reloj que el niño ha fabricado y mueve con sus manos es una buena forma de verlo por dentro.

El reloj para niños hecho en casa en el día a día

Cuelga el reloj a su altura, en la puerta de su cuarto o en la nevera, y úsalo para los primeros escalones: horas en punto, después y media. El orden completo está en el reloj para niños, y los primeros pasos, con los errores típicos, en la hora en punto y media. Para darle juego, en juegos para aprender el reloj tienes ideas como pon la hora o la carrera del reloj, que se juegan con este mismo reloj.

La corona verde es un andamio. Cuando tu hijo lea los minutos sin mirarla, tapa los números verdes con cinta de carrocería unos días. Si sigue acertando, ya los lleva en la cabeza y puede pasar al reloj de la cocina.

Para este fin de semana: plato, encuadernador y dos rotuladores. Que los números los escriba él, aunque queden torcidos; un reloj hecho con sus manos lo va a usar más que uno perfecto comprado.